


La primera presentación de la esperada segunda novela de Maite Rodríguez, ¡Carlota! ¡Carlota! tuvo lugar ayer, martes 17 de octubre a las 19:30 horas. Fue en una de las casas singulares de principios del siglo XX que aun quedan en la Ciudad Lineal como testimonio del legado del genial urbanista don Arturo Soria y Mata. La que fuera ‘Villa Sotera’, en la calle Vizconde de los Asilos número 5, prestó su espacio para el evento. Actualmente la casa es la sede de un proyecto con propósito: la Fundación Psico Ballet Maite León. La convocatoria fue todo un éxito completándose el aforo máximo de 50 personas.
Me gustó que el evento fluyera en tono de amena conversación con la autora por parte de Cristina Keller, presidenta de la Asociación Legado Arturo Soria y de Juan Ramón Plana, uno de los fundadores de Presidentex, consultora del sector de la comunicación. Maite contó cómo una joven Carlota llega desde su pueblo, Calaspara, a la capital madrileña a finales de los años 20 del siglo pasado. Vivirá en la barriada de Tetuán de las Victorias, entonces en las afueras de Madrid. Allí conocerá a Miguel, electricista en los tranvías de la línea Tetuán-Ciudad Lineal de la CMU (Compañía Madrileña de Urbanización), fundada por don Arturo Soria y Mata. Este encuentro es el germen de la azarosa historia de los protagonistas que no son otros que los abuelos maternos de la autora.
Juan Ramón y Cristina explicaron a la audiencia que la obra está extensamente documentada, combinando el interés por los episodios de gran envergadura con el de los aspectos cotidianos de la forma de vida de esos tiempos. Según dijeron lo novedoso frente a otras novelas que tratan los complejos años de la guerra civil y la posguerra, son las conexiones que establecen los protagonistas con otros coetáneos célebres aportando el contexto histórico y un gran dinamismo a la trama.
Maite contó muchas anécdotas de esas «conexiones» tan especiales que se suceden a lo largo de la obra y que han seguido sucediéndose después, como ha sido que la biznieta del constructor de la casa asistiese a esta primera presentación.
Al final durante el cócktel en el jardín, pudimos ver a la autora muy feliz firmando ejemplares de su novela con la colaboración de la librería Taiga.
¡Fue una tarde muy emocionante!

