Días después de la presentación en Calasparra, Maite me cuenta que se siente aún sobrecogida por el recibimiento de su obra ¡Carlota! ¡Carlota! en el pueblo de su abuela. La Casa de La Cultura fue el lugar donde se preparó la presentación y apertura de la exposición de acuarelas. Fue el viernes 1 de marzo.
El acto lo abrió el concejal de Cultura Antonio Merino, y en una sala casi llena, pudimos compartir una agradable conversación dirigida magistralmente por el escritor Fulgencio Caballero, “Pencho” como le llaman sus vecinos. Los pueblos de la vega del Segura y en concreto Calasparra, son unas de las localizaciones esenciales y más emotivas de la novela. Porque este fue el pueblo de Carlota y fue donde nació Josefina, la madre de la autora y pasaron sus felices veranos de infancia ella y sus hermanos. Rosa Esteban, tía de Maite, sigue acompañando a Maite en esta gira. Las acuarelas que ilustran la obra se han quedado expuestas magníficamente durante todo el mes de marzo en la casa de Cultura que alberga también la biblioteca municipal.
La prensa y TV locales se hicieron eco del evento. Aquí dejo los enlaces de la entrevista en La7Tv yun artículo en El Noroeste digital.
https://www.la7tv.es/video/murcia-conecta/pmcw06453t-wmv/20240302110745034343.html
Otro de los momentos inolvidables en estos días en Calasparra ha sido la visita a la finca de Cañaverosa. Un privilegio para la autora estar frente a la Fuente de las Confidencias, que tuvo que pintar de fotografía y que tanto simbolismo tiene en ¡Carlota! ¡Carlota!
La visita se pudo realizar Gracias a Fulgencio Caballero y Pedro Martínez que acompañó a Maite y a Rosa esa mañana de sábado. Maite se sintió agradecida al actual dueño de la finca Joaquín D’Aubarede por permitirle acceder al espacio privado de sus antepasados, los señores Payá, y a los guardeses Antonio y Daiza por su amabilidad y porque cuidan de un lugar tan especial. Allí se ha quedado un ejemplar firmado de la novela.
El Ayuntamiento de Calasparra y Fulgencio Caballero hicieron posible este entrañable fin de semana en Calasparra.
“Gracias Calasparra por adoptarme como calasparreña”, ha comentado Maite.














